jueves, 7 de abril de 2016

Crónica XII Homenaje a la Legión. HOLE

La Carrera

Esta carrera, al igual que  Acinipo, es perfecta como preparación para 1a 101 discurre en su práctica totalidad por carriles sin dificultad técnica e incluye en su recorrido muchas de las cuestas que te encontrarás en la parte final de la 101. Este año ha sido una carrera con mucho calor pero, cuando estés leyendo esta crónica para saber si esta carrera merece la pena, recuerda mirar la previsión ya que la mayoría de las veces ha llovido o llueve el mismo día y hay una parte que se convierte en un fanganal conocido como "el país del barro". Resumiendo, carrera bonita con zonas de desnivel importante pero sin dificultad técnica muy corrible, para el que pueda, y que se puede acabar andando a ritmo rápido. Merece la pena inscribirte.





El recorrido

 55 km casi todos carriles con algunas buenas subidas y unos 1670 metros de desnivel positivo



Organización

Muy buena organización, bien balizada salvo un punto al atravesar un río, avituallamientos correctos, gran camiseta y medalla muy bonita. 

A mejorar:

- Realmente todos los puntos que ponga a mejorar están relacionados con el que, para mí, ha sido el punto clave a mejorar: la salida conjunta de la carrera larga y la corta. Allí habíamos mezclados más de 1700 corredores saliendo a la vez, quizás sería interesante hacer salir antes a la carrera corta y a la media hora la larga ya que la salida fue un embotellamiento constante, ojo yo no hablo de poder correr en la salida porque eso a mí me da igual hablo de ver gente tropezando.

- Hubo un tramo del kilómetro 21 al 30 que era una buena cuesta y en el momento de más calor, hablo siempre desde el punto de vista de un corredor del furgón de cola,  y faltó un avituallamiento de agua intermedio. Ojo, que la organización facilitó un rutómetro con los avituallamientos y se sabía los que había pero en ese tramo en concreto es necesario poner un avituallamiento de agua.

- Aumentar el número de mesas de los avituallamientos, los avituallamientos estaban muy bien nutridos de frutas, agua, refresco e isotónico pero es que en los avituallamientos que coincidiamos los corredores de la larga y de la corta era muy difícil acceder a la mesa, era una ola que te llevaba, empujaba, hacia delante y yo necesitaba rellenar mis bidones así que me tenía que salir de la zona de marabunta y conseguir que algún voluntario (de 10 a todos los voluntarios) me acercase una botella de agua para rellenar. Por cierto, tampoco habría venido de más algún avituallamiento con frutos secos.

Nuestra carrera

En esta carrera era imposible puntuar para la Liga Rondeña de Ultrafondo (LRU) ya que al ser muy corrible era imposible que el que escribe fuese capaz de acabar entre los 200 primeros, pero si era un gran entreno de cara a la 101. 

Tras aparcar sin problemas, ya que me había colado en Ronda a las 7 a.m., fuí a recoger el dorsal, a desayunar y luego al coche a esperar la hora de la salida. Llevaba en la mochila el chubasquero, las mallas largas y el cortavientos ya que desde la Ultra de Bandolero estoy pensando como me hubiese ido a partir de Ronda, así que "repliqué" el peso que habría llevado aquél día, también llevaba los mismos zapatos. Por lo que esta prueba además de un entreno sería una especie de  "desafío particular" ya que coincidiría el kilometraje (me refiero al kilometraje de Ronda a Villaguenga de la Ultra Bandolero)

Estaba buscando a varios corredores del equipo de los Nocturnis que sabía que también corrían esta prueba, pero me era imposible avanzar en el cajón de salida. Estaba prácticamente al final y no era capaz de avanzar ni unos metros, pensé que ya los pillaría al salir. Se dá la salida y empieza un tapón importante debido a multitud de marchadores que desde la misma salida iban andando con los palos y que se habían puesto muy delante en la salida, cosa que no entiendo. Tras presenciar dos tropezones entendí que en esta salida lo mejor era quedarse al ritmo de la marea humana.

Poco a poco se fue estirando la carrera y me pude poner a trotar, aunque durante la espera a la salida hubo frío el tiempo avisaba de que iba a ser caluroso. El plan era fácil trotar en llanos y bajadas y andar en subidas.

En las últimas carreras cuando he llegado al avituallamiento apenas eramos diez corredores, aquí era una auténtica ola humana que te empujaba hacia adelante, por lo que invertía más tiempo y esfuerzo del necesario en poder rellenar los bidones de agua.

Así llegué al avituallamiento del kilómetro 21 situado dentro del acuartelamiento de La Legión, de nuevo mucha gente por lo que solo le dí a rellenar uno de los bidones a la voluntaria, en el otro tenía agua pero normalmente me obligo a beberme lo que me ha quedado y relleno los dos. Este fue un fallo que luego pagué.

Después de la salida del avituallamiento nos separamos las dos carreras, luego nos volvíamos a unir, y empezó una subida en la hora de mayor calor donde en el kilómetro 26 ya me había quedado sin agua. Un corredor me dijo que aún quedaban 4 kilómetros para el siguiente avituallamiento así que ya la cosa se ponía sería, nada de trotar aunque hubiese una bajada o un llano ya que no quería arriesgarme físicamente.

Tras repostar agua y beber toda la que el cuerpo me dejaba en el avituallamiento del kilómetro 30 fuí a orinar para ver como estaba. La orina como me imaginaba estaba muy oscura así que el plan seguía siendo "solo andar" hasta que el cuerpo asimilara el líquido que acababa de ingerir, así que hasta el próximo avituallamiento seguiría andando y bebiendo y una vez en el siguiente avituallamiento decidiría.

En el camino al siguiente avituallamiento empecé a notarme mal, me notaba una presión en la cabeza y me molestaba el sol, caí que no llevaba la gorra puesta si no solo el pañuelo, pero seguí así estaba en un momento que me resultaba "pesado" parar a quitarme  la mochila y buscar la gorra simplemente me dejé llevar andando. Al llegar al siguiente avituallamiento le pedí el favor a un marchador de que me cogiera la gorra y ví saliendo en ese momento a un nocturnis, no lo conocía personalmente, me puse a su altura y continuamos marcha andando, él había decidido que acabaría el resto de la prueba andando y yo la verdad es que no estaba para  muchos trotes, notaba la cabeza ardiendo, me habría tomado un ibuprofeno y un bocata a la sombra si los hubiese tenido y si no tuviese miedo de seguir deshidratado.

Los últimos 15 kilómetros fueron eso, andar con los palos intentando seguir el ritmo de mi compañero de andanza con un dolor impresionante de cabeza. Fue un gran entrenamiento ya que mi compañero andaba rápido y me obligaba a aligerar el paso y a ir mejorando la técnica con los palos.

Tras Arriate donde hacía un calor insoportable pasamos un buen rato por la vera de un río donde me alivié en algo el sofoco que llevaba y en donde pude mojar la gorra en el río, ahora que lo pienso debí meter la cabeza entera. En esa zona encontré el único punto conflictivo de la carrera ya que no estaba bien balizado donde había que cruzar el río, de todas formas había corredores que lo sabían.

Tras 8 horas y 30 minutos de mucho calor llegamos a meta, me separé del Nocturnis e hice los últimos 300 metros a trote ya que realmente estaba bien de piernas y quería hacer la entrada corriendo y no andando.Me pusieron una de las medallas más bonitas que he visto por ahora y había barra de comida y bebida. Cogí la paella y una cerveza sin alcohol, para describir como estaba de cabeza decir que yo quería una cocacola pero como lo que había delante mía era una lata de cerveza sin alcohol pues eso cogí, no me lo planteé hasta que no estaba ya sentado.

Mientras me comía el arroz, me empecé a sentir mal como con escalofríos me preocupé y fuí a enfermería, allí me tumbaron y me taparon con dos mantas al parecer en la Alameda había entrado un poco en hipotermia, tras estar allí creo que unos quince minutos siempre con personal de Protección Civil al lado mía y pendiente de mí,GRACIAS, me pude ir. Grabé la medalla, me compré una cocacola y me fuí al coche a cambiarme de ropa y tirar para casa.

Moraleja; son carreras como estas donde mejor puedes ver como va tú evolución hacia la 101, además te sirve como experiencia para seguir corrigiendo errores a evitar en próximas ultras.  En mi caso, a pesar del golpe de calor, de piernas me ví bien y por fin pude mantener un ritmo andando algo más rápido, siguen adelantándome marchadores andando pero esto es poco a poco, ya que en este deporte todo suma y lo que no se puede es conseguir en dos días lo que nunca se ha tenido.

lunes, 7 de marzo de 2016

Crónica V Ultra Trail Sierra del Bandolero 2016 UTSB


<<No importa cuantas ampollas tengas en los pies, no importa que las fuerzas te flaqueen y pienses que vas a caer al suelo. No importa que las piernas te duelan a reventar... Todo eso puede ser controlado con la fuerza de la voluntad. Todo cientounero lo sabe, y yo ahora también lo sé. No hay más que hablar, salvo accidente, si no has conseguido estar en esta fantastica Alameda, un bonito domingo de mayo luego de un esfuerzo sobrehumano, es que no tuviste la fuerza de voluntad necesaria para conseguirlo.
Y esa fuerza de voluntad debe demostrarse desde el principio hasta el fin, desde el minuto uno, no dejando una grieta en ella en ningun instante por la que se pueda escapar tu sueño. Como a mi me ocurrió los dos años anteriores. Este año no ocurrió asi. "Persigue tu dicha..." repetía en mi cabeza desde el primer minuto, y sólo con eso grabado en la cabeza pude llegar a la meta 22h14m después.">> http://nohaydolo.blogspot.com.es/ 

Esto lo leí antes de hacer la 101 del 2015 y lo aprendí allí, a base de repetirme durante más de 25 km "persigue tu dicha, persigue tu dicha" y visualizando la sudadera finisher que iba a ser mía si o si. Esa voluntad no la he tenido en esta carrera y abandoné en el kilómetro 65 en Ronda a las 9:23 de la mañana, dentro del corte que era a las 10:00 h, ahora viene una pequeña crónica de lo que pasó en la que soltaré alguna que otra excusa barata, pero realmente el resumen es que me rajé y me fuí a casita por no tener la voluntad necesaria para acabar esta prueba 

Recorrido y organización


La idea es hacer un anillo de 155 kilómetros y un desnivel positivo de más de 5000 metros positivos en un máximo de 40 horas.

La organización ha sido impecable, y los voluntarios han demostrado tener más fuerza de voluntad que yo porque allí estaban en medio de la sierra con un frío impresionante atentos a cualquier cosa, si veían que me iba a quitar la mochila al momento tenía a uno para ayudarme, o para cambiar las pilas al frontal, o para preguntarme si necesitaba algo más de comer o beber y al salir del avituallamiento animando. Como ejemplo de la pasta de estos voluntarios...cuando iba en la furgoneta de los retirados de Ronda a Prado del Rey la preocupación de uno de los voluntarios era conseguir que otro voluntario que trajese a abandonados desde Villaluenga echase en la furgoneta las mochilas nuestras y así ahorrarnos el viaje a Villaluenga (allí teníamos la segunda mochila). No lo consiguió pero creo que eso ya resume el espiritu de estos voluntarios.

Mi crónica  

Son las 7:51 de la mañana del sábado 5 de marzo. Hace poco he pasado por delante de la ermita de Montejaque y estoy haciendo lo que en la 101 es "la subida a la ermita" pero ahora la estoy haciendo de bajada camino a Ronda, llamo a mi mujer:
-Me voy a retirar en Ronda
-Vale, visto a las niñas y voy para allí ¿Cómo se llega a Ronda?
-Igual que ayer para llegar a Prado del Rey pero sigue recto. Aún me queda, no tengas ninguna prisa

Acabo de renunciar a seguir en carrera, aún no he llegado a Ronda pero sé que una vez allí, me quite los calcetines empapados, los chinos de los zapatos, me seque los pies con una toalla y me quite las mallas largas y me ponga las mallas cortas secas que me esperan en la mochila de Ronda, es muy probable que me anime a seguir en busca del siguiente corte en Villaluenga en el kilómetro 115 y quiero evitar eso. En un momento de luz, o de cobardía extrema, he tenido claro que esta no era mi carrera y que esa "machada" de seguir hasta Villaluenga podía traerme una lesión en la rodilla y problemas en la ya tensa relación con mi mujer con el tema de las ultras, es decir, si le demostraba que era una persona "madura" que sabía retirarme sin una lesión en ciernes y no como seguramente iba a acabar al llegar al kilómetro 115, quizás se aflojase esa tensión en casa ya que todavía me quedaba Hole, 101, Grazalema Trail, Hagua...

Pongámonos en situación, 6 de la tarde del viernes 4 de marzo. Estoy en la salida de la V Ultra Sierras del Bandolero, justo al lado tengo al corredor que me asistió en el desmayo del cuartel en la 101, nos reconocemos, nos saludamos y me quedo junto a él en la salida, no estoy nervioso, estoy feliz y algo preocupado porque he tomado la salida con más flecos sueltos de los que me gustaría en el tema de material. El principal fleco que por problemas económicos no me he podido comprar unas zapatillas nuevas y no estoy muy convencido de que las que llevo, que me dieron algún susto en el Desafio de las Cumbres, estén para hacer esta prueba...como para responderme a mi duda se coloca junto a mí un corredor en huaraches que me dice que menos es más.

Se dá la salida y los vellos de punta, no puedo describir la sensación es un subidón, la música de Curro Jimenez, el pueblo volcado con la prueba animando  y tú que estás ahí en la salida de la UTSB.

El primer tramo es una pista cómoda prácticamente en bajada hacía el Bosque, aquí lo único que hay que vigilar es el ritmo y no dejarse llevar por la gente que iba muy rápida. Llegada al Primer avituallamiento (Km 11,9) y empezamos a subir por las calles del bosque en busca del cortafuegos, he leído muchas crónicas hablando de este primer reto y por fin le pongo cara. Nada más llegar al cortafuegos saco los palos, que ya no guardaría en toda la prueba, el cortafuegos es duro pero es lo que he entrenado...desnivel fuerte y cómodo nada técnico. Una vez arriba, toca sacar el frontal de la mochila y ponerse a ritmo de los demás corredores en busca del avituallamiento de Llanos del Campo, el frontal ilumina poco pero decido agotar al máximo las pilas ya que por ahora se va siempre en grupo y el recorrido sigue siendo lo entrenado por mí, pista estrecha con llaneos y desniveles sin complejidad, eso si empiezo a tener frío.

La llegada a LLanos del Campo es impresionante, no hago fotos porque hace muuucho frio y llevo los guantes puestos, además quiero ahorrar batería al máximo porque este es otro de los flecos que dejé suelto, solo llevaba una batería externa encima, la otra estaba en Villaluenga pero no había dejado ninguna en Ronda, no tenía dinero para comprar otra, así que sabía que en el trayecto de Ronda a Villaluenga me quedaría sin móvil y cuanto menos lo usara más tarde pasaría esto. En Llanos del Campo me pongo la camiseta de mangas largas, la camiseta corta del club encima y el chubasquero que me ha molestado bastante en la mochila tanto por peso como por volumen, guardo el cortavientos en la mochila. Me como un bocata de salchichón, creo, tomo cocacola, relleno bidones y a seguir.

Ahora vamos buscando Puerto del Boyar, sigo en terreno "cómodo" desvinel pronunciado hacia arriba, frío y niebla, empieza  a haber niebla espesa, la niebla era tan espesa que en una subida había un voluntario que llevaba puesta una baliza luminosa, pues lo tenía encima y solo veía la luz, de repente escucho "vamos un poco más y ya estás en el tercer avituallamiento" y seguía sin ver al voluntario, hasta no estar a dos metros de él no conseguí vislumbar su silueta. En algún momento perdí una baliza y me quedé quieto, sabía que tenía que volver sobre mis pasos en busca de la última baliza pero decidí esperar quieto hasta ver algún frontal, cuando aparecio un grupo de frontales a unos 50 metros les grité si tenían localizada la baliza y al responderme afirmativamente me uní a ellos. Realmente apenas estuve tiempo en algún grupo ya que casi todo el mundo tenía un ritmo "andando" superior al mío por lo que según avanzaban los metros yo siempre prefería ir solo a ir con una marcha de más en mi ritmo. Así, con mucha niebla, mucho frío, pero entero llegué al tercer aviuallamiento del Puerto del Boyar, me dí cuenta al pasar junto a una portería de que yo había estado en este área recreativa varias veces de día, pero de verdad que no le había puesto nombre.

En este avituallamiento tomé de todo lo que me ponían y me puse rápido en camino, atravesamos una valla que delimitaba el área recreativa. Aunque con la niebla no se veía nada yo recordaba lo que había delante mía de la última vez que estuve aquí con la familia. Lo recordaba muy bien porque había un pedazo de montaña y aquel día pensé "subir eso si que es trail de montaña y no lo que yo hago" pues allí estaba a punto de hacerlo. Allí, tras esa valla,  todo cambió.Yo en cada avituallamiento preguntaba cuanto quedaba para el siguiente avituallamiento y esa era mi nueva meta, me dijeron 12,5 kilómetros así que todo iba bien y sobre la una de la noche estaría en Villaluenga, o eso pensaba yo.

El tramo Puerto del Boyar - Villaluenga es de lo más técnico y duro que he realizado en mi vida de corredor y me tocó hacerlo por primera vez dentro de este ultra trail. El problema no era el desnivel era el terreno, piedra caliza mojada, piedras y fango, pero no fango del que se te pega a la suela si no fango del que resbala y que de vez en cuando pisas y metes el pie hasta algo más del tobillo y rápidamente se cubre por encima del zapato y tienes que hacer fuerza para sacar el pie sin dejar el zapato en el barro. Me gustaba, iba de subidón apoyándome continuamente en los palos y sin prisa, disfrutando. Hacía mucho frío y una niebla que me hacía temer que volvería a perderme, aunque la balización estaba muy bien era imposible ver algunas balizas hasta que no estabas al lado de ellas. He conocido por primera vez el significado de "crestear" y de no pisar sobre tierra si no solo y exclusivamente sobre piedras calizas, algunas afiladas, otras resbaladizas y otras ocultando una grieta en la que se quedaba pillado el bastón.

Tras salir de esa zona extremadamente técnica, dura y muy exigente, al menos para alguien con mi experiencia, llegamos a una zona en la que el terreno era más tipo fangoso con piedras. Tenía los pies empapados y por los agujeros que tenía en la zapatilla (sí, me fuí a la UTSB con unas zapatillas rotas) me había entrado infinidad de chinos que me pinchaban sobre todo los dedos gordos de los pies, pero había conseguido ir en un grupo de cuatro y no quería pararme y quedarme solo, en eso estaba cuando empezó a caer agua, primero pensamos que era el agua cayendo de los árboles, luego que la niebla se había vuelto tan espesa que era como lluvía y al final salimos de dudas porque nos cayó una buena tromba de agua. Así, agrupados avanzábamos buscando las balizas, soportando la lluvía y pisando sobre el fango y la lámina de agua que había, cuando no veíamos la baliza nos abríamos y cada uno buscaba por un lado, así llegamos a una valla que teníamos que atravesar pero no dábamos con la puerta, aprovechando una tregua de la lluvia saqué el móvil donde tenía el track y una aplicación gps y me orienté para saber si debía seguir la valla hacia la izquierda o hacia la derecha. Era hacia la izquierda, por fin encontramos la puerta y al atravesarla y mirar hacia atrás vi que nos alcanzaba un grupo de unos diez marchadores. Al poco de atravesar la valla otra vez empezó a llover, y entre la lluvía y la niebla volvíamos a no saber hacía donde era, alguien dijo "hacía arriba y a la izquierda" en ese momento yo iba en cabeza y seguí "hacia arriba y a la izquierda" sin ver baliza, alguien del grupo gritó "por aquí" y todos lo seguimos, como era en sentido contrario al que yo iba pasé de ir en cabeza a ir el último.  Entramos en una zona de bajada con bastantes balizas y yo iba a un ritmo muy incómodo, me hubiese gustado bajar más lento pero era el ritmo que marcaba el grupo y no era momento de quedarse atrás, allí y con esa lluvía no.

Un marchador (porque no éramos corredores éramos marchadores) que conocía la zona me dijo que nos preparásemos para la bajada de Villaluenga que muchos la conocían como "la cuesta de la UVI" le pregunté si quedaba mucho y me dijo que si que todavía estábamos por el navazo alto o bajo no sé cual me dijo. Toda esta zona fue la peor, con diferencia, para mí debido al ritmo del grupo.Pegué varios traspies, metí dos veces el pie en una grieta donde me hice polvo el tobillo no por torcedura, que también, si no porque la piedra me hizo cortes en el tobillo que con el frío se notaba mucho más, pero no quería ir más lento porque si inseguro era ir a un ritmo que no era el mío (estamos hablando de andar) más inseguro me resultaba separarme del grupo en esta zona.

Por fin llegó la cuesta de bajada de Villaluenga, según me dijo el hombre que conocía la zona esta bajada se podía hacer en unos 40 minutos fácilmente. Nosotros tardamos de una hora y media a dos, ni lo sé. Piedras mojadas donde resbalé y caí de culo más de cuatro veces y zonas de fango que para mis zapatillas eran un tobogán de fango, no exagero, tenía que clavar los palos delante mía e ir paso a paso. Hubo un momento que me planteé ponerme de culo y bajar arrastrando el culo aunque aquello me llevase toda la noche, total de los culazos que ya había pegado ya tenía empapada las mallas y los calzoncillos. Cuando por fin estábamos casi abajo, o eso intuíamos porque con la niebla tampoco se podía saber, una corredora nos dijo "venga pensad que a las 6 ya estamos en Ronda" le dijímos que eso era imposible y al saber la hora, las 2:50 am, nos comentó que era el año que más lento llegaba aquí que ella solía llegar sobre la una. Ya una vez el pueblo esta corredora se puso a andar muy rápido y me dijo "jeje, los avituallamientos siempre los ponen al final del pueblo" fuí incapaz de seguir ese ritmo andando con los palos y la perdí antes de llegar al avitullamiento de Villaluenga.

En el avituallamiento de Villaluenga (km 37,2) por fin pude tomar café, era soluble, ya tenían preparado el vaso con las cucharadas de café y le añadian la leche, les explique que yo lo quería sin leche y se las ingeniaron para calentarme agua y ponerme un café solo. En este avituallamiento me comí dos bocadillos, había unas estufas tipo seta y muchos corredores secándose la ropa en ellos, me sorprendió ver a algunos corredores con los que había coincidido en las salidas de otras trails y que yo sabia que eran "buenos" allí todavía, eran las tres y cuarto de la mañana. Tras reponer agua, y comer algo de fruta me puse en marcha iba solo y estaba algo inquieto, no sabía si lo peor ya había pasado o no, no sabía si iba a llover o no (me dijeron que no pero estaba en duda) y no sabía si al ir solo sería capaz de no perderme.

Pronto salí de dudas, lo peor en cuanto a zona técnica ya lo había pasado, por aquí no había niebla y todo estaba muy bien balizado. Me encontré en este tramo muchas zonas corribles pero comprobé que el tramo Puerto del Boyar-Villaluenga me había pasado factura, tenía doloridas las dos rodillas especialmente la izquierda y los tobillos, y trotar era doloroso. Estaba bien físicamente  pero el hecho de trotar me dolía, aquello era mala señal ya que quedaba mucha carrera para empezar con molestias en las rodillas.

Del tramo Villaluenga a Llanos de Líbar pasé frío, sobre todo en la cara, en las manos, ya que tenía los guantes empapados, y en los pies. Los pies eran cosa aparte...aunque este tramo tuvo algún desnivel aquí lo destacable fue una zona llana en la que pisaras por donde pisaras había fango con una lámina de agua por encima. Llevaba tiempo con un dolor ya insoportable en los pies de clavarme los chinos pero es que no había forma de pararme que no fuese sentándome sobre el fango ya que de pie y doblando la pierna me era imposible por el dolor de las rodillas. También empezó una pequeña molestia en las nalgas, ahí si que no lo dudé, paré apoyé en unas piedras la mochila para buscar la vaselina y allí estaba yo a altas horas de la madrugada en los Llanos de Libar, con un frío que te hacía que se te saliesen los mocos, untándome el trasero en vaselina, cuando consideré que estaba bien protegida la zona a recoger y a seguir. Por fin a los lejos ví el refugio, se podía adivinar su silueta y una luz muy ténue a través de las ventanas, cuanto más me acercaba más nitida era la imagen, por lo que veía por las ventanas parecía como si estuviesen iluminados con velas y, lo que más me preocupaba, se veían muy pocas sombras de corredores. Al llegar yo salía de él la corredora de la bajada de Villaluenga. En este refugio había una chimenea encendida y aunque cuando estaba en la operación "vaselina" pensé que en el siguiente avituallamiento me quitaría los chinos de las zapatillas, la chimenea me hizo cambiar de idea ya que no quería estar sentado con la cabeza agachada con calorcito ya que temía que al levantarme me fuese al suelo. Aproveché para hacer el cambio de pilas del frontal con la ayuda de un voluntario y opté por irme rápido de la trampa que suponía esa chimenea, no sin antes cometer el mayor error de toda la carrera...había escuchado hablar a los voluntarios que ya a este avitullamiento se esperaba que llegasen pocos más corredores, le pregunté a la voluntaria, que me había tomado nota del dorsal, cuántos habíamos llegado y me dijo que 320. Al salir yo del refugio llegaba un portugues con el que luego coincidiría.

Estaba hecho polvo, yo pensaba que estaba algo más adelante y acaba de descubrir que prácticamente estaba cerrando la carrera. Es muy fácil pensar ahora leyendo la crónica que eso era una tontería, pero en aquel momento saber que era de los últimos me supuso un mazazo, el frío era importante de hecho en las partes que llevaba al descubierto de la cara llegaba a sentir dolor, había una parte encima del ojo derecho que no conseguía cubrirme bien con la braga y parecía que se te iba a congelar, el viento helado dolía.

Empezaba un tramo en solitario, con mucho frío, frío cortante y mucho viento, vamos que andabas más rápido para intentar no enfriarte, pero en terreno cómodo por carriles. Me apoyé en un árbol y como pude me quité lo chinos de las zapatillas, digo como pude porque en el calcentín tenía una capa de barro pegado. Esta zona dentro del frío y del viento, la disfruté bastante tuve mi momento "soledad en la sierra mirando las estrellas", yo había estado ya en esta zona pero no recordaba si en la Ultra Libar o en la Marcha de la Cueva del Gato, pero estar allí de noche pudiendo ver aquél cielo estrellado, la silueta de las montañas a cada lado,con mi lucha particular con el frío y el viento...estaba disfrutando ¿Cuántas personas tenían la oportunidad de vivir aquello? Cuando escuché al portugués trotando detrás mía volví a la carrera, al pasar delante mía me dijo "vamos" era una bajada totalmente trotable y el ritmo del portugues era lentito y cómodo así que me probé y me puse a trotar junto a él, así hicimos toda la bajada hacía Montejaque hasta que paré para orinar y porque estaba viendo algo las estrellas, esta vez no las del firmamento si no las de dolor en las rodillas. Asumí que no iba  a trotar más al menos hasta despues de Ronda que ya tuviese unas mallas y unos calcetines secos. Me adelantó un corredor más a trote y supuse que ya si que sería el último o casi. Estaba a escasos metros de la entrada de Montejaque y moralmente estaba tocado, no estaba preparado para saber que era el corredor que cerraba la carrera.

Esa decisión de no trotar, ese dolor en las rodillas y saberme el último me hizo que la entrada en Montejaque fuese con estado de ánimo bastante bajo. El trayecto desde la entrada del pueblo al avituallamiento es donde dejé abierta "esa grieta por la que puedes dejar escapar tú sueño", ese pequeño tramo por el pueblo fuí cabizbajo, arrastrando los pies, en actitud de derrota. En el avituallamiento apenas quedaba algo de chocolate, un poco de frutos secos y un café que compartí con otro corredor, hablo de las cosas que como porque también había colacao y más cosas. Al salir pregunté por el siguente punto de avituallamiento que era Ronda, uuuufff Ronda me temía lo peor, sabía lo que venía ahora...era la bajada del cementerio de Montejaque que ya hice en la 101 y en la Libar Adventure, pero esta vez era subiéndola.

Mi cara en Montejaque. Foto de Juan Duran

Subí la cuesta, pasé por delante de la ermita y ahora tocaba una bajada, de nuevo trotable, que en la 101 es la famosa subida a la ermita. Ya había pasado dos veces por aquí en la 101 y en la Libar Adventure. A pesar de ser trotable yo de nuevo simplemente andaba, veía a lo lejos Ronda y pensaba: no está lejos Ronda. Calculaba que llegaría sobre las 9:30 de la mañana, cuando yo había previsto llegar en el rango de las 6 a las 8 de la mañana. Recordé el consejo de un corredor de ultras experimentado que me dijo que si llegaba a ronda después de las 9 lo mejor que podía hacer era quedarme allí y ahorrar fuerzas. El saberme último, o casi último, y el verme tan frito para no llevar ni 60 km me estaba carcomiendo, en Montejaque no me había quitado los chinos, ni había aprovechado la subida asfaltada para sentarme en ella y limpiarme bien de una vez los zapatos, esa cuesta habría sido el sitio ideal ya que me habría sentado sobre cemento y contemplando con traquilidad el maravilloso paisaje que se mostraba ante mis ojos, ya que empezaba a amanecer. Me propuse hacerlo ahora, me apoyé en el bastón levanté un poco el pie izquierdo, noté la molestia de la rodilla y pensé: ya mejor en Ronda que ya me quito toda esta ropa y me pongo calcetines secos.

Ahora venía otra tralla mental, en Ronda me pondría muda seca,  las mallas cortas y las pantorrilleras que tenía en la mochila de allí, pero tendría que cargar con el chubasquero y las mallas largas que llevaba puestos porque era obligatorio llevarlos encima según el reglamento. Primero recordé lo pesada que me resultó la mochila hasta que no saqué el chubasquero y ahora sería el chubasquero, las mallas largas mojadas y llenas de barro hasta el culo y el cortaviento que llevaba en la mochila y que no sabía si lo dejaría en Ronda o también lo llevaría a la cintura o puesto. Seguidamente me puse a pensar en el error de no tener una bateria externa en Ronda ya que en el trayecto Ronda- Villaluenga me iba a quedar sin batería y dejaría preocupada a mi mujer...vaya mi mujer, mis niñas, empecé a pensar manteniendo una conversación conmigo mismo:

- Si voy tieso de molestias en las rodillas y voy a ir andando con los palos de aquí a Villluenga seguramente no llegue al corte de las 22:00 horas.
-Ya pero tengo que intentarlo y llegar hasta donde llegue, a eso hemos venido a darlo todo.
- Aro aro y donde llegues estarás tieso de fuerzas tendrás que arrastrarte hasta el próximo avituallamiento y si no es Villaluenga pedir por favor que te presten un teléfono para llamar a casa...uufff y si me retiro en Ronda y paso el sábado con mi familia y esta noche la paso en casa con mi mujer...que llevas una tercera parte y llevas las rodillas que no has sido capaz de quitarte los zapatos.

De repente la opción "en Ronda abandono" se había instalado en mi cabeza y tenia todo el sentido del mundo hacerlo así. En esas estaba cuando me adelantaba el portugues diciéndome "vamos, vamos"con su trote suave. Ahí me vino una nueva inspiración y si al llegar a Ronda al ver que son las 9:30 y una vez vaya al baño a hacer lo que tengo que hacer, me quite estas mallas, estos calzoncillos mojados y estos calcetines embarrados y me seque los pies con una toalla, me cruzo con el típico corredor o voluntario que me da moral me envalentona y acabo trotanto 12 horas más por aquí, porque como mucho van a ser 12 horas porque aunque llegue a Villaluenga en tiempo allí llego muerto o lesionado...así que decidí llamar a mi mujer para así asegurarme de que ya no había vuelta atrás, cogí el telefono y llamé a mi mujer:
Me voy a retirar en Ronda
-Vale, visto a las niñas y voy para allí ¿Cómo se llega a Ronda?
-Igual que ayer para llegar a Prado del Rey pero sigue recto. Aún me queda, no tengas ninguna prisa
El momento exacto en el que acaba de llamar a mi mujer y seguía pensando si sería capaz de quitarme los chinos

Los famosos chinos una vez pude sentarme en un coche y quitarme con esfuerzo  la zapatilla

martes, 1 de marzo de 2016

Crónica I Desafio Las Cumbres (27/02/16)

La Carrera

Carrera dura y con paisajes muy bonitos. Recorrido variado de carriles, pistas, zonas técnicas y, si os coge lluvia como este año, barro, mucho barro. Gran carrera el que vaya no saldrá defraudado.

El recorrido

Recorrido de 30 km con algo más de 1200 metros positivos.

http://desafiolascumbres.es/home.htm




http://desafiolascumbres.es/home.htm


Organización

 En el Facebook de la organización decían que se sería una carrera organizada por corredores para corredores y así ha sido. Un balizaje perfecto, salvo en los últimos quinientos metros antes de la llegada a meta ya por el casco urbano, avituallamientos bien colocados con fruta, frutos secos, dátiles, agua e isotónica y en todos los avituallamientos un cartel señalizando el kilómetro de carrera y un perfil de la prueba marcando el punto donde estaba...gran idea.

A mejorar:
- A los corredores del furgón de cola nos gusta tener una foto de la entrada a meta en la que se vea el tiempo y tener de forma rápida los resultados incluso por un mensaje al móvil. Hay empresas de cronometraje que hacen esto y otras que no, la organización este año ha optado por una empresa de las que no lo hacen y la "galería" de fotos es un video en el que ni se vé el tiempo de llegada. Creo que los organizadores de las carreras, en general,  deben de darse cuenta de que al 98% de los corredores nos dá igual los trofeos a los primeros clasificados (porque nuestra carrera es otra), pero si valoramos detalles como la medalla finisher, la foto o fotos, o que al llegar a meta se respire esa sensación de que para la organización es tan importante el primero como el último.

- En los avituallamientos estaría bien que tuviesen Reflex.

- Duchas frías; yo no hice uso de ellas pero varios corredores de los que habían llegado conmigo se quejaban de que el agua de las duchas era fría.

- La bolsa de aparcamiento estaba mal señalizada y a la entrada de Arriate había un cartel que ponía "entrega de dorsales" que estaba mal colocado. Tras casi 2 horas de conducir bajo lluvía no te hace mucha gracía perderte a las 7 de la mañana en un pueblo que no conoces.

De lo mejor:

- La idea de poner el perfil de carrera, y la posición en la que estábamos sobre ese perfil, en cada avituallamiento era muy buena.

- Los avituallamientos y los voluntarios, muchas gracias a todos y sobre todo a los que estaban en medio del monte aguantado la que caía por momentos. 

-El bocata y bebida tras la carrera...

Realmente había poco que mejorar y se notaba que todo estaba hecho con mucho cariño.

Nuestra carrera

De los cuatro aborigenes que tenían pensado hacer la 101 este año, tres han conseguido plaza y el que escribe se quedó en lista de espera. Por si acaso la lista no avanza lo suficiente, existe un plan B que es participar en la Liga Rondeña de Ultrafondo (LRU) e intentar quedar entre los primeros 100 clasificados (ojo, si se está entre los 100 primeros clasificados de la general mixta y se está en lista de espera). Realmente en febrero había dos carreras de la LRU pero la que estaba prevista para el 13 de febrero cambió de fecha al 6 de marzo coincidiendo con la Ultra Sierras del Bandolero, así que la única opción para correr en febrero era este I Desafio Las Cumbres

Cuando uno va lejos de su casa a una primera edición de una carrera trail, ya va un poco precavido de lo que te puedas encontrar, pero como ya he dicho en este caso no puedo hacer mas que alegrarme de haber tenido la oportunidad de conocer esta carrera. Hubo tramos preciosos, se notaba que el   Club   Trail   Running   Arriate había elegido con cariño el recorrido y que estabamos pateando sus zonas de entreno.

 Bueno la crónica... sobre las 7 de la mañana llegaba a Arriate tras perderme en la entrada de Ronda y entrar en Ronda en vez de seguir para Campillos. Nada más llegar a Arriate me encuentro dos carteles en uno ponía "bolsa de aparcamiento" y en otro "entrega de dorsales", todo esto bajo una lluvía en ciernes y mucho frío, me crucé con el coche del equipo Girón Bikes-Cantina Zapata que tampoco habían encontrado la bolsa de aparcamiento...mal pintaba la cosa. Seguí para el centro, viendo a más corredores buscando a pie por donde señalaba el cartel, y encontré la plaza donde se iba a realizar la salida. Estaban montando unas carpas, había una barra y era allí donde se estaban entregando los dorsales. 

Arriate tiene calles estrechas que al parecer son de doble sentido, o eso pensé yo, tras muchas vueltas pude aparcar "cerca" de la plaza. Fuí a recoger el dorsal bajo la lluvía con el chaquetón puesto, lo que me obligaba a tener que volver al coche. Recogida del dorsal rápida, vuelta al coche y empezaba un suplicio a base de mucho frio, tenía las manos entumecidas y me era imposible ponerme los imperdibles del dorsal, tuve que ponerme los guantes para poder entrar algo en calor.

Opté por llevar solo una camiseta y el chubasquero de correr. Busqué un bar justo en la misma plaza y allí esperé a la hora de la salida tomando un café y conversando con otros corredores.




Ya en la salida llovía a ratos y hacía mucho frío, pero estaba motivado además todo esto me valdría para probar el chubasquero que es el que iba a llevar a Bandolero. No creo que lleváramos dos kilómetros corriendo cuando empezó una leve nevada, esa nevada coíncidia con el momento que abandonábamos el casco urbano y nos metíamos en pistas...es la primera trail que corro nevando y parecía un niño el día de Reyes.



La zona de carriles que nos llevaba a la sierra, ya tenía bastante fango y los zapatos ya me estaban avisando de que me iban a dar problemas, no paraba de resbalar. Pasamos por una zona de olivares que era un fanganal donde apenas se podía andar y tras esa zona empezaba la primera subida importante, no eran subidas técnicas pero si con bastante desnivel que unido al barro, al frio, al aguanieve que caía por momentos y a los constantes resbalones por falta de agarre de mis zapatillas, sufrí más de lo deseado en cada subida.

Aquí pensaba que había fango no sabía lo que venía después



Esta carrera la he disfrutado bastante, por eso me cuesta hacer una crónica al uso por kilómetros. Puedo decir, que entre los kilómetros 10 al 25 estaba la verdadera carrera por sierra, donde en las subidas disfrutaba de las vistas de la Sierra de las Nieves y luchaba por no sentarme aburrido de resbalar y en las bajadas disfrutaba como un enano ya que era ahí donde recuperaba lo perdido en las subidas, cuanto más técnica era la bajada más adelantaba y más me divertía.





Coincidí con varios chiclaneros, uno de ellos amigo mio de juventud con el que compartí junto a sus amigos varios kilómetros ¿He dicho ya que he disfrutado en esta carrera?


Con ellos compartí kilómetros, risas y avituallamientos


Más chiclaneros en Arriate


Sobre el kilómetro 25 venía el último avituallamiento ya salíamos de la sierra y volvíamos al pueblo, pues incluso por esa zona había parajes donde se notaba que era por donde salen a correr los organizadores y que habían pensado "enseñémosles la zonas tan bonitas que tiene Arriate para correr"

Muuuchas gracias a los voluntarios de 10


Ya tocaba llegar al pueblo me detuve para quitarme el chubasquero y entrar en meta con la camiseta del club bien visible y justo en ese momento, cuando ya tenía el chubasquero en la cintura, comenzó a caer una especie de granizo-aguanieve intensa. La llegada al casco urbano fue para mí donde eché en falta algunas balizas más, en una calle fueron las vecinas las que me avisaron de que me había perdido, muchas gracias. En la llegada a meta busco al fotógrafo para la foto pero allí no había foto...me colocaron la medalla finisher, me tomaron nota del dorsal porque era sin chip y me fuí directo a la barra a tomarme un bocadillo de magreta, lomo adobao, con refresco.






Carrera para repertir, para el año que viene allí estaremos los Aborígenes.





lunes, 22 de febrero de 2016

Crónica VIII CxM Calamorro

La carrera

Carrera dura y con mucho desnivel, hay una zona donde debes subir gateando, con cuerdas o con ayuda de voluntarios. Recorrido precioso por el que merece la pena correrla aunque sea una vez y con cortes de tiempo accesibles. Llegas a meta con una sonrisa en la cara, pero para no llevar a nadie a engaños hay una parte, del kilómetro 10 al 12, que es muy muy empinado.

El recorrido

 16,1 km y algo más de 1100 metros de desnivel positivo (1250 según nuestra aplicación).

fuente: http://www.grupoalpinobenalmadena.com/index.php


  

fuente:http://www.grupoalpinobenalmadena.com/index.php


Si eres un corredor que busca hacer tiempo, te recomendamos que salgas muy fuerte en la salida ya que a menos de 2 kilómetros hay que bajar unas escaleras estrechas para pasar por un túnel donde se forma un tapón enorme.

Organización

Prueba muy bien organizada. Los dos únicos peros: que el dorsal era sin chip y el tapón en el acceso del túnel, quizás tendrían que buscar la forma de meter un kilómetro más antes de llegar al túnel y así dar la oportunidad de estirar algo más la carrera.

Muy bien los avituallamientos, la señalización de 10 y muchas gracias a todos los voluntarios.

El año pasado mis compañeros llevaban en la bolsa del corredor una camiseta técnica a la que yo le había echado la vista...y este año en vez de la camiseta eran unos manguitos.

Nuestra carrera

A esta carrera fuimos dos representantes del club Aborigen Trailrun y tres de Los Nocturnis. Nada más se dio la salida dos Nocturnis salieron como alma que lleva el diablo, un Aborigen y un Nocturnis optaron por hacer la carrera disfrutando de ella y el que escribe intentó probarse para ver como estaba en vista de otra trail que tiene para la semana que viene.





Desde que se sale empezaba una subida por asfalto hasta llegar a una escalera que bajaba a un túnel donde había un tapón enorme de corredores. Tras salir del túnel empezaba la prueba trail de verdad, íbamos subiendo por delante teníamos la montaña y por detrás el mar, las vistas eran un lujo. Tras llegar al primer avituallamiento (3,5km) dejamos definitivamente el asfalto y empezamos una subida en busca de coronar el  Calamorro justo por encima de un teleférico. Apenas se corría ya que era todo el tiempo en subida con zonas de llaneo de metros.





Llegamos a una escaleras de piedra con las que ya se llegaba arriba y tras hacer cima, vino la zona que para mí fue la más bonita por sus vistas, bajábamos por las escaleras de piedra en busca del segundo avituallamiento y ahora teníamos el mar de frente, en ese momento supe que tenía que volver aquí con mi familia para que vieran esta zona (seguramente subiendo en el teleférico). 




Tras el segundo avituallamiento (7 km) venía una bajada muy empinada de asfalto y es aquí donde para mí empezó la zona corrible, del kilómetro 7 hasta el 10,5 pasamos por zonas técnicas, por senderos y por carriles con mucha arena pero todo corrible o al menos trotable.

Entre el kilómetro 11 y el 12 había una zona donde me puse los guantes para ponerme a gatear, había cuerdas y eché de menos alguna más, también había varios voluntarios para animarte o para literalmente echarte una mano. Zona dura, pero bonita, disfruté cada metro por esa zona. Una vez coronábamos esta segunda cima, venía una bajada hasta una carretera que subía hasta el tercer avituallamiento (11,7 km), allí había naranja, plátano, frutos secos y dátiles. Hice un gran  aprovisionamiento de frutos secos y dátiles y empezaba una bajada técnica de algo más de cuatro kilómetros que te llevaba a la meta. De nuevo, esa bajada era disfrutar, muy atento a no caerte pero disfrutando del recorrido.

Tras la bajada de nuevo pasábamos por el túnel, pero tras salir del él en vez de a la derecha que es por donde cogimos en la ida, ahora era hacia la izquierda, ya eran apenas unos 400 metros lo que nos separaban de meta. Llegada a meta con una sonrisa de oreja a oreja y a comer, ya que había un pabellón donde habían dispuesto mesas con bocadillos, tortilla, jamón, aceitunas... todo eso con derecho a dos bebidas por corredor.



En definitiva, para que una carrera te compense levantarte a las cuatro y media de la mañana para pegarte un palizón desde Chiclana hasta Benalmádena, la carrera ha de ser buena y esta lo ha sido. Quizás el detalle de una foto en meta, una medalla fnisher...pero aún así de diez.



martes, 16 de febrero de 2016

Qué hacer y qué no en los 101 km de La Legión en Ronda (2)

Bien, lo dejamos que estabas en el Estadio esperando a que fuesen las 11h y empezar la prueba. Se supone que tienes encima todo el material necesario, para que esto sea así aquí van los consejos sobre el material.

MATERIAL NECESARIO PARA CORRER LOS 101 KM 

La carrera de los 101 empieza el día que haces la preiscripción, desde ese día deberías estar en "modo 101", deberás hacerte una lista de chequeo con todo el material que creas que vas a necesitar, ya irás modificando la lista según avancen los entrenos, y en tus tiradas largas deberás ir usando y portando todo aquello que pienses llevar en la carrera. Pongamos como ejemplo la gorra; si sabes que vas a llevar gorra no te la compres el día antes de irte a Ronda, comprala ya y en todas tus salidas usala. NUNCA ESTRENES NADA El DÍA DE LA CARRERA.

(Actualizacion de febrero de 2017: viendo que esta entrada está siendo muy visitada por los futuros cientouneros de 2017 os comento algunas cosas que quizás no esté totalmente clara en esta entrada. Lo importante y fundamental es no acabar con ampollas en los pies ni escozido, con eso y una buena base se acaba. Para el tema ampollas; mucho ojo con el calzado y con los calcetines y a la más mínima molestia del tipo "tengo movido el calcetin" a parar y ponertelo bien. Para el tema rozaduras insistimos...es una carrera que puede haber mucho calor por carriles y es necesario usar vaselina en tus partes, mejor en exceso que poca. Listo, os dejamos leyendo los consejos y mucha suerte. No olvidéis que si estáis leyendo esto es porque vuestro plan es acabar y punto, así que pasad totalmente de tiempos y centraros en disfrutar de la prueba)

Entremos en materia ¿Qué hay que llevar? pues suponiendo que el tiempo acompaña y no llueve. Lo mínimo sería:

Para el sol
- Gorra con protección para el cuello.
- Gafas de sol.
- Crema solar

Para las rozaduras
- Vaselina: esto es fundamental, vas a pasar todo el día andando por carriles bajo el sol, debes de usar vaselina en todas las zonas con peligro de rozaduras.

Para la ampollas
Puedes ir muy bien de piernas y que una ampolla te fastidie la experiencia. Debes usar calcetines apropiados. Hay unos específicos de Trail, ojo que los hay más o menos gordos. Por ejemplo a mí me van bien los finos de trail de la marca HOKO y a otros compañeros los LURBEL también los finos de trail.  Otra cosa que no debe faltar jamás en tu mochila es COMPEED. El mimo a los pies es fundamental, si notas como arenilla en la planta de los pies para y haz revisión completa de pies.

Mudas
Aquí es donde muchos se equivocan y llevan ropa para un mes, si vas a llevar ropa para un mes haz uso de los cambios de mochila de Setenil y del Cuartel. Realmente lo básico que necesitas es un cortaviento para la noche.

- Cortaviento 
- Braga para el cuello
- Calcetines

Lo repetimos, todo lo demás te va a sobrar pero si quieres llevar camiseta manga larga, mallas largas, otras zapatillas...dejalo en una mochila en uno de los cambios de mochila. Si vas a dejar zapatillas quizás el momento idóneo sea el Cuartel.

Para la noche
- Frontal con pilas de repuesto; ojo el frontal es material obligatorio y las pilas también, vimos a corredores sin frontal o sin pilas....
- Pequeña luz de apoyo; si te quedas sin pilas en el frontal necesitaras esta pequeña luz para cambiar las pilas.

Alimentación
- Hidrogeles mejor que geles; la diferencia entre un gel y un hidrogel es la necesidad de tomar agua a la vez, el hidrogel lo podrás tomar aunque te hayas quedado sin agua pero el gel no.
- Barritas energéticas; a ser posible de lenta asimilación
- Frutos secos y dátiles.
- Bidón para el agua de, al menos, 1 L
-Sales; yo opté por llevar dos bidones y en uno disolvía unas pastillas efervescentes de sales...por el kilómetro 34 las pastillas se habían convertido en polvo del ajetreo y me era imposible calcular la dosis exacta. A día de hoy recomendamos pastillas de sales, te buscas un recipiente (yo uso el del regalo de los huevos kinder) y llevas las pastillas que calculas vas a necesitar según tu plan de horas y las cantidades que recomienden dichas pastillas.

En muchos avituallamientos encontraras naranja y plátano, en dos había sandwich y en uno donuts, sin contar con la comida caliente del Cuartel y el café en Montejaque. Por lo que no te cargues en exceso la mochila de barritas e hidrogeles.

TODO DEBERÁ SER PROBADO EN LAS TIRADAS LARGAS. Debes de probar todo lo que vayas a comer en la carrera, te aseguro que la mayoría de los abandonos son por problemas gástricos, falta de sales o exceso de sales. Por ejemplo, corredor que llega al avituallamiento se toma las sales suyas y luego en vez de agua se toma dos isotónicos del avituallamiento, anda 2 kilómetros y se tiene que tirar al suelo totalmente desorientado. NO HAGAS NADA, NI TOMES NADA QUE NO HAYAS PROBADO EN LOS ENTRENOS.

Otros
- Recuerda revisar el reglamento y portar todo el material que sea obligatorio.
- El pasaporte legionario o estarás descalificado
- Telefono móvil 
- Batería externa para el móvil: esto es muy importante, el que escribe se quedó sin batería y dejo a su familia y amigos preocupados en plena noche. Además veías a otros marchadores hablando con su familia y eso te hacía más duro el camino....
- Bastones: la respuesta a llevar bastones si o no, es simple, si desde ya en cada tirada larga los estás usando pues llevalos, pero si nunca has entrenado con ellos y tu primer contacto con ellos va a ser en la carrera...no los lleves. De todas formas siempre puedes optar por dejarlos en la mochila del Cuartel que es a partir de donde puede que más agradezcas el llevarlos.

Cada marchador debe adaptar esta lista a su plan de carrera, pero lo básico está ahí. Pero piensa una cosa, cada gramo que llevés de más a la espalda, cuando lleves 10 horas, te parecerá un kilogramo de más. Ve con lo básico, por la noche es difícil que pases frío porque estarás centrado en caminar rápido y te sobrará con el cortavientos, la braga y la gorra. No tendrás frío en las piernas aunque vayas en pantalón corto. 

Ante la duda, recuerda que tienes posibilidad de dejar una mochila en Setenil y otra en el Cuartel, calcula a que hora estarás en esos puntos y deja allí  lo que creas que vas a necesitar.

Setenil

Cuartel

lunes, 15 de febrero de 2016

Qué hacer y qué no en los 101 km de La Legión en Ronda

Damos por hecho que ya estás siguiendo algún plan de entreno para preparar los 101 km  y que no paras de darle vueltas a qué te vas a encontrar realmente allí. Aquí van algunos consejos para los 101 km de Ronda:

DORMIR
- Búscate una casa donde dormir. La Legión te da la posibilidad de dormir en un polideportivo, cosa que hicimos nosotros en la anterior edición, pero encontrarás dos pequeños inconvenientes. El primero es que no se descansa igual en una cama que en el suelo de un pabellón rodeado de cientos de ronquidos. El segundo inconveniente es el tema de los baños, si tienes que ir al baño tendrás que usar unos químicos que colocan a la entrada del pabellón, te aseguro que esta es la prueba de fuego, si eres capaz de hacer "aguas mayores" ahí, ya sabes que acabarás sin problemas los 101 porque tienes lo que hay que tener.



- En caso de tener que optar por dormir en el polideportivo llévate un colchón hinchable y saco de dormir. En nuestro caso no lo hicimos y luego comprobamos que allí todo el mundo tenía su colchón hinchable, algunos de matrimonio. Os podemos asegurar que dormir sobre una esterilla, con una sola sábana es muy, muy, duro.

- El polideportivo estará abierto el domingo hasta las 12h, y puedes dejar allí tus pertenencias (muda, colchón...)



DORSAL
 Al realizar la inscripción puedes solicitar que te envien el dorsal a casa. Cosa que hicimos nosotros y que recomendamos ya que desde mucho antes de la prueba tendrás el pasaporte legionario, la información de la prueba, el dorsal y...la camiseta, por lo que podrás "lucirla" en varias carreras antes de mayo. 

Si no has optado por esta opción, no te preocupes, lo podrás recoger en el mismo polideportivo donde se duerme y no hay colas. 

Si vas a usar un portadorsal recuerda este consejo: Llévate algo para hacerle los agujeros al dorsal. El dorsal es muy duro y allí estábamos todos los que ibámos con portadorsal buscando que alguien nos prestara  un alfiler con el que ir haciendo el agujero.

Buscate también un portapasaporte,  lo ideal es uno de los que se cuelgan del cuello y es plastificado. Realmente casi todos los controles son con el chip del dorsal y apenas te piden el pasaporte para sellarlo durante la carrera pero es una molestia sacarlo de la mochila y no falla... siempre se te cae algo al suelo. De la otra forma lo llevas del cuello y te olvidas hasta que no te lo pidan.

LAS MOCHILAS
Puedes dejar dos mochilas, una en Setenil y otra en el Cuartel. Es fácil dejarlas hay camiones para ello tanto en el polideportivo como en la entrada de La Alameda. Te dan una bolsa y una brida para asegurar que nadie abre tu mochila, le pones una pegatina con tu dorsal que también te dan y a dejarla en el camión que quieras.

El año pasado fue muy rápida la entrega de mochilas, por lo que vimos ya que nosotros no dejamos mochilas.



CENA DE LA PASTA 

Este año han existido dudas sobre la utilización de La Alameda, por lo que a día de hoy no sabemos si todo seguirá como el año pasado. Si todo sigue igual lo que te encontrarás será una fería del corredor con infinidad de stands y al final de La Alameda unas carpas de la Legión, allí encontraras la zona de comedor, una barra donde comprar tickets de comida o bebida para los acompañates, o para tí si te quedas con hambre, y la pasta...es fácil te pones en la cola con tu pasaporte legionario, coges la bandeja y te sirven la cena. La zona de comedor es común para los corredores y los acompañantes.






LA SALIDA

A las 9 debes estar en el estadio donde se da la salida. Hay carteles por las calles indicando la salida y encontraras por las calles a cientos de personas a las que seguir.

MUY IMPORTANTE: verifica todo el material. Una vez entres en el estadio es difícil que te dejen salir por lo que de nada servirá que media hora antes de la carrera te des cuenta de que te falta algo. Comprueba que has pegado la fotocopia del DNI en el pasaporte, ví a muuuuchos discutiendo con los legionarios de la puerta porque no les dejaban entrar por no llevar la fotocopia y los corredores diciendo que ahora donde buscaban una fotocopia. Lo pone muy claro en las normas, hay que pegar fotocopia del DNI en el pasaporte.

Una vez dentro del estadio, hidrátate bien, hay camiones cisterna dentro,  hazte las fotos de rigor y busca una sombra. Descansa y cometé una fruta. Son dos horas a pleno sol que te pueden pasar factura sin haber salido todavía.


Bueno, para la siguiente entrada hablaremos de la carrera y del material necesario. Como adelanto deciros que esta es un ultra en el que cada 5 kms encontrarás un puesto de avituallamiento con como mínimo agua. Eso te va a permitir ir mucho más ligero de material de lo que piensas. Si no llueve y el tiempo acompaña, prácticamente con un cortavientos para la noche y una muda de calcetines irías bien...pero eso ya para la próxima entrada.